Ejercicio de expresión corporal en papel
¡¡Hola de nuevo!!
Tenía muchas ganas de volver a pasarme por aquí, y vengo con varias cosas pendientes de contaros. Todas ellas metidas en la mochila del camino que voy haciendo de la asignatura este año. Hace unos días, nuestro profesor nos invitaba en el taller de plástica de los viernes, a llevar a cabo un ejercicio de representación de movimiento y expresión corporal tal cual os presento desde la captura de su presentación:
El ejercicio consistía, en ocho minutos que nos dio, en poder representar tantas figuras como pudiéramos. A la inmensa mayoría de nosotros no nos dio tiempo ni siquiera a terminar la segunda fila. Me pareció un trabajo arduo y complicado, pero no por otra razón que la falta de costumbre y familiaridad con este tipo de figuras y representación del movimiento. Era costoso tratar de fijarme en el papel, y en la pizarra digital cada poco para comprobar que aquello que iba realizando correspondía con lo que estaba viendo en posición vertical.
El resultado de todo ello, después una vez trabajado en casa, es el siguiente:
Quiero destacar uno de los momentos más interesantes que experimenté durante la sesión. En un momento dado, Florencio pasó por mi mesa y se fijó en que estaba utilizando la goma para borrar aquello o perfilar lo que consideraba que no era correcto. Nos indicó que él no cree en el uso de la goma, y menos en un ejercicio como el que se nos estaba planteando.
Bien es cierto que, creo profundamente, he estado condicionada toda la vida por la necesidad de "limpieza y pulcritud" que se nos exigía en asignaturas como Plástica o Tecnología a la hora de, por ejemplo, presentar las diferentes perspectivas de un edificio. Siempre se me calificaba por debajo de lo que yo consideraba que había sido la suma de mi esfuerzo y trabajo, debido a la "suciedad" en la presentación. Es por eso que tengo muchísima facilidad para acceder al uso de la goma de borrar. No quiero que el resultado final quede sucio. Pero, al final, es la goma la que me hace más complicado llegar a esa meta. Mi trazo es gordo y fuerte, desde que soy pequeña, y me he sentido coartada en muchas ocasiones a tener que dibujar de forma mucho más suave. Pero mi modo es el que veis. Y estoy cómoda con él.
Dejemos que los niños se sientan libres y experimenten, sin tener que utilizar un borrador por cada paso que dan. Así, es como se ensucian de dudas.


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